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Ah, Guillaume Cizeron… seguro que seguir a un patinador como él es un poco como asistir a un ballet sobre hielo donde cada movimiento está milimetrado, pero lleno de emoción. Nacido el 12 de noviembre de 1994 en Montbrison, siempre soñó con deslizarse sobre el hielo, y créanme, su trayectoria no es para nada un cuento de hadas clásico.
Así que hoy tiene 30 años, pero no es su edad lo que impresiona, sino la energía que irradia. Si piensan que todo es un camino de rosas, están equivocados, la vida de Guillaume es sobre todo una historia de paciencia, sacrificio y perseverancia. Ah, el hielo, ese escenario a la vez exigente y magnífico que finalmente le abrió todas las puertas del éxito.
Es increíble pensar que en un momento quiso colgar los patines, ¡y ahora vuelve a empezar! Seguro que han visto la noticia: se lanza un desafío loco, el de volver a los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina en 2026, pero con una nueva compañera. Sí, leyeron bien, se acabaron los años en dúo con Gabriella Papadakis, su cómplice de siempre.
Hay que decir que no es muy común encontrar a un campeón olímpico que se retira para luego retractarse. ¿Se imaginan el nudo en el estómago de sus fans? Yo admito que es francamente emocionante, esta historia de revancha sobre el hielo y ese deseo intacto de brillar de nuevo.
Guillaume Cizeron, el rostro del patinaje artístico francés
Entonces, ¿quién es realmente Guillaume Cizeron? Este nacido en Montbrison en plena región de Loira, es un joven que se ha convertido en uno de los patinadores artísticos más admirados de Francia. Su estatura delgada y su postura elegante ya le dan ese aire casi frágil, pero sobre el hielo, es un león que domina cada deslizamiento.
Antes de la fama, era ese chico apasionado que, muy joven, comenzó a patinar, impulsado por una verdadera llama por este arte. Claramente, su juventud no siempre fue fácil, porque encadenar entrenamientos y competiciones exige una disciplina de hierro. Pero eso lo entendemos al ver su fortuna, no solo financiera, sino también en términos de éxitos.
Desde su primer paso vacilante hasta sus exploraciones sobre el hielo, ha sido un viaje lleno de sacrificios. Con el tiempo, se ha impuesto como un indispensable en la danza sobre hielo, esa disciplina donde la complicidad es reina, y donde cada pareja cuenta una historia.
Visible en todas partes, construye una imagen auténtica, lejos de los brillos vacíos, con un encanto natural que seduce tanto a los jueces como al público. Si buscan su perfil completo, La Fiche L’Équipe está llena de detalles jugosos sobre su estatura y sus logros.
El sorprendente recorrido de un joven prodigio del patinaje artístico
Guillaume comenzó su carrera muy joven, fue casi escrito. Lo que hay que saber es que antes de la gloria, fue complicado en cuanto a reanudar entrenamientos y competir a nivel local. Sin embargo, supo sacar provecho de cada experiencia.
De joven tuvo que luchar contra las ganas de abandonar todo y contra las dudas. Pero con una tenacidad que impone respeto, no dejó de avanzar. Supo encontrar a la compañera adecuada en Gabriella Papadakis, con quien construyó un dúo que quedará en los anales – sinceramente, su coreografía te deja pegado al instante.
Esta dinámica los lanzó a la cima, acumulando medallas y récords con una naturalidad desconcertante. Gracias a esta alquimia, se convirtió en el campeón que conocemos hoy, con una fortuna que va mucho más allá del aspecto deportivo.
Una carrera llena de emociones y momentos importantes
Si hablamos de su carrera, no podemos ignorar los grandes títulos: campeón olímpico en Pekín 2022, múltiple campeón mundial, eso es lo que lo hace una figura imprescindible. Su técnica es afinada, precisa, y sobre todo llena de emoción, algo raro en un deporte donde a menudo prima la perfección técnica.
¡Pero eso no es todo! Guillaume anunció un regreso espectacular tras una pausa, a finales de 2024. Sube al hielo con la canadiense Laurence Fournier Beaudry. Es un verdadero giro que calienta el corazón de los apasionados, porque significa prepararse para alcanzar los JJOO de 2026.
Esta colaboración franco-canadiense, iniciada en enero de 2025, es una apuesta loca que ya está triunfando entre bambalinas del patinaje. Juntos sueñan con escribir una nueva página, con competiciones desde el próximo agosto. Así que sí, no están soñando, Guillaume vuelve a la carga, y está más motivado que nunca.
Naturalmente, esto genera muchas expectativas y curiosidad sobre su perfil olímpico que se sigue muy de cerca. Un auténtico renacer para un patinador que ha sabido conservar su alma de niño a pesar de una carrera intensa.
Vida privada: el hombre detrás de la leyenda
Porque más allá del hielo, Guillaume esconde a un hombre discreto, poco dado a hablar de sus historias personales. Se sabe que está profundamente apegado a sus raíces francesas, aunque su nuevo camino lo lleva a menudo lejos, especialmente a Canadá con Laurence.
No es del tipo que se explaya sobre su vida amorosa, lo que hace que los fans tengan que adivinar a veces entre líneas en su Instagram, donde comparte sólo lo justo. No hay bodas mediáticas ni hijos a su haber hasta la fecha, pero una vida dedicada al patinaje que parece ser suficiente por ahora.
Esta mezcla de reserva y emoción en su expresión pública lo hace aún más fascinante. Está lejos de la estrella arrogante, es un tipo auténtico que va al grano, y eso es bastante refrescante en un mundo donde todo debe estar perfectamente calibrado.
Su Instagram sigue siendo el mejor lugar para captar esos momentos de intimidad sin salir del universo del hielo.
Anécdotas y pequeños detalles que marcan la diferencia
- ❄️ ¿Sabían que Guillaume dudó en poner fin a su carrera, temiendo no tener nada más que demostrar? Esa pausa fue crucial para tomar perspectiva.
- 🎭 Su dúo con Gabriella no fue solo técnico: revolucionaron la danza sobre hielo con su coreografía emocional, parecida a un espectáculo en vivo.
- 🎯 La altura de Guillaume, que suele ser comentada, es una ventaja que le permite dibujar figuras aéreas y elegantes, muy apreciadas por los jueces.
- 🌍 Su decisión de entrenar en Canadá con Laurence muestra una apertura mental y una voluntad de adaptarse para prolongar una carrera ya exitosa.
Proyectos recientes y perspectivas
Una vez que anunció su gran retorno con Laurence, el tema naturalmente desató pasiones. Más que un simple regreso, es una manera para Guillaume de fijar un nuevo horizonte, una razón poderosa para avanzar.
Planean participar en varias competiciones antes de los Juegos, para afinar su complicidad y técnica. La gran cita es por supuesto Milán-Cortina, para intentar traer una nueva medalla a Francia.
En cuanto a colaboraciones, se habla de proyectos artísticos fuera del hielo, pero nada muy concreto por el momento. El deseo está ahí, pero no piensa dispersarse en detrimento de su carrera deportiva, que sigue siendo su prioridad.
Pueden seguir todas las últimas noticias sobre él en Le Monde o en entrevistas apasionantes como la publicada por France Info.
Hay que admitir que cada vez que lo vemos en el hielo, hay esa magia, ese escalofrío, esa capacidad única para transmitir emociones casi palpables. Se siente que la pasión no hace más que crecer en él.
Estos últimos años solo han reforzado su estatus, y aunque su edad podría hacer dudar a algunos, Guillaume nos muestra que la pasión y la tenacidad rompen todas las barreras, incluso las del tiempo que pasa.

