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Francamente, Juliette Armanet es un poco la revelación que no esperábamos a las puertas de la canción francesa moderna. Nacida el 4 de marzo de 1984 en Lille, tiene ese encanto un poco retro, pero que realmente destaca hoy en día. ¿Su edad? Celebró sus 42 años en 2026, y es increíble cómo mantiene esa frescura melancólica de sus comienzos.
Lo que siempre me sorprende de ella es esa silueta larga, su flequillo cuadrado, casi una firma visual. En el escenario, suele ir vestida de negro, un poco al estilo de Barbara, pero al mismo tiempo, está el toque pop dulce de France Gall. ¿Se la imaginan? Una especie de híbrido delicado de esos íconos, pero con su propio universo sensible y muy actual.
Su trayectoria antes de la fama no es para nada un cuento de hadas simple. Juliette creció en Villeneuve d’Ascq en una familia apasionada por la música, su padre es jazzista, y se puede decir que estaba inmersa en un universo literario y melódico. Dejó la música clásica a los 11 años. No es sorprendente, ya sabía lo que quería, pero no del todo quién iba a llegar a ser.
También incursionó en el periodismo y la realización de documentales durante una buena década, principalmente para Arte. Es como si la música esperara un poco, escondida en alguna parte bajo otra capa de ella misma que aún buscaba su camino. No fue fácil, pero cuando la música la llamó, no soltó el piano.
Juliette Armanet: una bola de emoción nacida en Lille
¿Quién es realmente? Juliette Armanet es una voz suave y melancólica que recuerda a los grandes clásicos de la canción francesa, pero con un toque de modernidad muy suyo. De niña ya estaba orientada hacia la música, compone sus primeras canciones a los 14 años, mientras se dejaba cautivar por los textos de Bashung o Barbara.
Su identidad pública es entonces una mezcla sutil de seriedad y despreocupación traviesa. Ya saben, ese ambiente un poco “chica grande sabia con un secreto muy suyo”. Esa imagen la acompaña desde su primer éxito en 2017 con «La Petite amie», un álbum que catapultó su carrera y le valió el título de Cantante del año por la revista GQ.
Se impone rápidamente como la digna heredera de Véronique Sanson, Michel Berger y Françoise Hardy, nombres que pesan mucho. Su estilo que combina chanson française, piano y electro, lo perfeccionó lentamente, y honestamente, eso es lo que la hace única. Sí, todavía tiene ese gusto por la nostalgia y ese brillo moderno.
Les juro, descubrir a Juliette es un poco como encontrar una vieja canción que habíamos olvidado, pero revisitándola con una energía nueva que te toca el corazón.
Su trayectoria antes de la fama: un desvío por el periodismo y la música
La juventud de Juliette estuvo marcada por decisiones que parecían lejos de los reflectores. Deja Lille para ir a París a los 16 años, se centra en Letras y teatro, una mezcla un poco bohemia, un poco estudiosa. Y luego, sorpresa, encuentra su camino en la producción documental, realizando proyectos para Arte, entre ellos el famoso «Éloge de la jupe» en 2011.
Pero bajo esa carrera lejos de los focos, la música nunca la abandonó. Componía, creaba, aunque se rehusaba un poco al escenario. Su primera verdadera explosión ocurre en 2014, cuando gana un concurso organizado por los Inrocks, lo que la catapulta al escenario del Trianon.
Es ahí donde todo cambia con «L’amour en solitaire», una canción que habla de amor, de espera, y que ilustra esa melancolía moderna tan entrañable. Una anécdota divertida: Juliette casi abandona una canción que no lograba terminar, hasta que su hermano vino al rescate. Me encantan este tipo de historias porque hacen todo tan humano.
En 2016, lanza su primer EP «Cavalier seule» que claramente marca el tono: está aquí para quedarse, no para pasar como una estrella fugaz.
La carrera brillante y los grandes éxitos de Juliette Armanet
Su primer álbum completo, «La Petite amie», llega en 2017 y es un tsunami. Este disco es una joya de piano, texto y nostalgia. Todas las canciones juegan con la cuerda sensible, entre amor frágil y esperanza, con esa firma tan delicada que ha forjado.
Lo que impacta es esa capacidad para mezclar lo íntimo con lo universal. ¿Y fallar el álbum? Imposible. Llena salas míticas como la Cigale e incluso el Olympia, esos lugares donde pocos artistas cruzan la barrera fácilmente. ¿Juega la edad un rol? Tal vez, pero Juliette impone sobre todo su estilo y autenticidad.
Continúa con el segundo álbum, «Brûler le feu», en 2021, que muestra a una artista más afirmada, más madura, fiel siempre a ese piano sordo detrás de textos generosos. La reedición en 2022, con además temas más disco, demuestra que no teme reinventarse.
En cuanto a colaboraciones, ha trabajado con Julien Doré (cuya voz aporta otro color) y Saycet, para una mezcla sabiamente equilibrada de electro y canción. Le gusta mucho ese equilibrio sutil entre tradición y modernidad.
Vida privada: Juliette Armanet, entre amor y secretos bien guardados
Sobre su vida íntima, Juliette se mantiene discreta, lo cual no es sorprendente si se considera cuánto pone en sus letras. Estuvo muy enamorada de un hombre del teatro, una historia que parece haber nutrido mucho sus canciones. El equilibrio entre su universo público y privado es delicado.
No se expone mucho, pero se sabe que valora la familia y esa parte de intimidad que no se fragmenta para el espectáculo.
Los cercanos la describen como trabajadora y voluntariosa, una verdadera boxeadora sentimental. Me parece hermoso, ¿no? Una artista que enfrenta, que asume los altibajos, pero que sigue adelante con pasión.
Finalmente, si quieren saber más sobre su familia, su infancia en Villeneuve d’Ascq y sus influencias, les recomiendo este pequeño reportaje muy simpático que ilumina bien este aspecto.
Anécdotas destacadas y su enfrentamiento con Michel Sardou
Bueno, tienen que escuchar esto: Juliette, crítica personal y honesta, no dudó en expresar su opinión sobre la legendaria canción de Michel Sardou «Les Lacs du Connemara». ¿Resultado? Una enorme polémica en las redes sociales. Francamente, ese momento fue un gran foco de atención, aunque ese tipo de chispa siempre es estresante.
Por suerte, Juliette calmó pronto las aguas para volver a su actualidad musical, con un sencillo potente, «Fuguer». Este tema es una bella balada al piano, simple pero cargada de emoción.
Por cierto, una pequeña curiosidad: su papel en el cine, especialmente en «Partir un jour» de Amélie Bonnin, donde interpreta a una chef embarazada en vísperas de abrir su restaurante. ¡Nada mal para una musicista que solo quería hacer música!
Pueden leer este artículo que resume bien su intercambio tenso y las reacciones que siguieron.
🎵 3 hechos sorprendentes que saber sobre Juliette Armanet 🎵
- 🎹 Su familia es de grandes melómanos, con un padre jazzista que le transmitió un amor profundo por el piano.
- 🥁 Tiene una experiencia de diez años en periodismo documental antes de imponerse en el escenario.
- 🎤 Su primer gran éxito casi nunca vio la luz, una canción que quedó bloqueada mucho tiempo hasta que la ayuda providencial de su hermano la salvó.
Los proyectos recientes y colaboraciones de Juliette Armanet en 2026
En 2026, Juliette sigue demostrando que no es una artista anclada en el pasado. Mantiene esa frescura y trabaja en estudio para un nuevo álbum, cuyas primeras pistas muestran una mezcla sutil entre sus raíces y una modernidad asumida.
También multiplica las colaboraciones con figuras de la música electro y pop francesa, entre otros Saycet y Julien Doré, en un combinado siempre elegante y sorprendente. Se siente que abre su propio camino con una confianza casi palpable.
Tras giras exitosas, se interesa también en proyectos más amplios, como el cine y la televisión, donde destaca su faceta de actriz sensible.
Para no perderse ninguna de sus actualidades, incluidos sus videoclips y actuaciones en vivo, su canal oficial de YouTube es una verdadera mina de oro.

